Día de las madres: Una celebración que une corazones

María es trabajadora de limpieza que trabaja en horario de 7:00 a 15:00 horas y saliendo trabaja en otro horario de 17:00 a 21:00 horas tiene trabajo de limpieza en hogares que la contratan. ¿Por qué trabaja tanto? Ella dice que sus hijas deben estudiar y lograr llegar a la universidad y ser profesionistas. El 10 de mayo no espera flores, solo que sus hijos le den un abrazo y que no dejen de soñar en ser mejores personas.

El Día de las Madres no es solo una fecha en el calendario. Es un homenaje universal al amor, la entrega y la sabiduría de aquellas mujeres que han marcado nuestra vida desde el primer instante. En América Latina, aunque las fechas varían, el corazón de la celebración es el mismo: agradecer y honrar a nuestras madres.

Una madre lucha por su familia.

El día de las madres en Latinoamérica es variado mira el siguiente dato:

En Estados Unidos, el día de las madres se celebra el segundo domingo de mayo, una costumbre que ha influido en varios países latinoamericanos.

En Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, Uruguay, Honduras y Cuba se celebra el segundo domingo de mayo.

En Argentina se celebra el tercer domingo de octubre.

En República Dominicana se celebra el último domingo de mayo.

En Bolivia es el 27 de mayo (fecha fija)

Nicaragua lo celebra el 30 de mayo (fecha fija)

En Costa Rica el 15 de agosto (fecha fija)

Paraguay lo celebra el 15 de mayo (fecha fija)

Mientras que México, El Salvador y Guatemala lo celebran el 10 de mayo (fecha fija)

La celebración depende de cada cultura por ejemplo en México, en muchos hogares inicia el día con serenatas, flores, desayunos especiales. También por la tarde, hay visitas a restaurantes acompañados de una mamá emocionada en su día o reuniones familiares donde todos los hijos le celebran.

Un momento para detenernos: Cierra los ojos un instante. Imagina a tu mamá joven, fuerte, llena de esperanza. Escucha su voz, su risa. Recuerda su olor, sus manos, su mirada protectora. ¿Qué le dirías hoy si la tuvieras enfrente? ¿Qué quisieras agradecer?

Este día no es solo una ocasión comercial. Es una oportunidad para volver a sentir, agradecer y conectar con nuestras raíces.

Cuando el Día de las Madres duele: Para algunos, el Día de las Madres no es celebración, sino una fecha difícil. Puede haber heridas, distancias o historias marcadas por el abandono, el dolor o la ausencia. Y eso también merece ser reconocido: no para victimizar, sino para validar esas emociones. Nadie debería sentirse culpable por no tener una relación ideal con su madre. Hablar de ello también es parte de sanar.

A quienes crecieron sin una figura materna presente, o con una relación complicada, este

día puede convertirse en un momento de sanación personal. No siempre se trata de perdonar o reconciliarse —a veces se trata de aceptar, soltar, y elegir cómo seguir.

Quizá hoy puedas agradecer a una figura que hizo de madre sin serlo: una tía, una abuela, una hermana mayor, una mentora. Y si no es posible mirar hacia atrás con amor, que este sea un día para mirar hacia adelante con compasión: por ti, por quienes vendrán después, y por la historia que tú puedes reescribir.

Para quienes ya no tienen a su madre: El Día de las Madres también es un eco en el corazón de quienes ya no pueden abrazar a la suya. El dolor de la ausencia puede ser profundo, pero también puede transformarse en homenaje.

Tal vez no puedas decirle “gracias” en persona, pero puedes vivir de una manera que la honre. Puedes preparar su receta favorita, escuchar la canción que le gustaba, recordar esa frase que siempre decía y, sobre todo, hablar de ella.

Porque una madre nunca se va del todo. Permanece en los gestos, en la memoria, en la forma en que aprendiste a cuidar, a resistir y a amar. Hoy, también puedes cerrar los ojos, sonreír, y decirle: “Gracias por seguir aquí, en mí”.

Reflexión desde el liderazgo:

Como CEOs, líderes o emprendedores, es clave reconocer el impacto de las madres no solo en la vida personal, sino también en la cultura organizacional. Las madres impulsan valores como la empatía, la resiliencia, la entrega y la paciencia. Reconocer su labor dentro y fuera del trabajo es también una forma de construir equipos más humanos y comprometidos.

Recomendación para empresas: Este día de las madres es ideal para:

-Ofrecer horarios flexibles o mediodía libre.

-Realizar una sesión de reconocimiento.

-Compartir historias de mamás del equipo en redes sociales.

-Regalar un pequeño detalle simbólico.

Conclusión: El Día de las Madres es una celebración que trasciende fronteras y tradiciones. Ya sea el 10 de mayo o el segundo domingo del mes u otro día en especial, es una oportunidad para detenernos y agradecer. No importa el país ni el idioma, el amor por una madre se celebra con el corazón en cada rincón de América Latina y el mundo.

Este año, no solo digas «Feliz Día». Dilo con acciones, con presencia y con gratitud. Y si quieres conocer más sobre liderazgo con sentido humano, sígueme en «La Voz del CEO«